Implante Subdérmico de Naltrexona en el tratamiento de adicciones.
- NEXUS Mind®

- 21 ene
- 4 Min. de lectura
El Implante Subdérmico de Naltrexona es una herramienta farmacológica de liberación prolongada que puede apoyar de forma significativa los procesos de desintoxicación y rehabilitación de personas con adicciones, cuando se integra correctamente dentro de un modelo clínico integral, ético y supervisado.
El abordaje de las adicciones ha evolucionado de manera sustancial... Hoy en día sabemos que no se trata únicamente de un problema de voluntad o conducta, sino de una condición médica crónica y multifactorial, donde intervienen componentes neurobiológicos, psicológicos, sociales y contextuales.

Bajo esta comprensión, los tratamientos efectivos requieren estrategias integrales que combinen intervención médica, psicoterapia, acompañamiento familiar y, en determinados casos, apoyo farmacológico.
Dentro de este marco, el implante subdérmico de naltrexona ha cobrado relevancia como un recurso complementario que puede ayudar a reducir el riesgo de recaída, especialmente en personas con dependencia a opiáceos y, en ciertos perfiles clínicos, en trastornos por consumo de alcohol.
Comprender qué es, cómo funciona y cuáles son sus alcances reales resulta fundamental para pacientes, familias y profesionales de la salud.
Un planteamiento necesario
Uno de los mayores retos en los procesos de rehabilitación es la adherencia al tratamiento. Incluso después de una desintoxicación exitosa, muchas personas recaen debido al deseo intenso de consumo, la presión del entorno o la interrupción del seguimiento terapéutico.
El implante de naltrexona surge precisamente para responder a este desafío: ofrecer una protección farmacológica sostenida durante un periodo determinado, creando una ventana de estabilidad que facilite el trabajo psicológico, la toma de decisiones conscientes y la reconstrucción del proyecto de vida del paciente.
¿Qué es la naltrexona y cómo actúa en el cerebro?
La naltrexona es un antagonista de los receptores opioides, principalmente del receptor μ (mu), que desempeña un papel central en la sensación de placer y recompensa asociada al consumo de opiáceos y alcohol.
Al bloquear estos receptores:
Impide que los opiáceos generen efectos eufóricos.
Reduce el refuerzo positivo del consumo.
Disminuye el deseo intenso o craving en algunas personas.
El implante de naltrexona consiste en un pequeño dispositivo subcutáneo que libera el fármaco de manera continua durante varios meses, manteniendo niveles terapéuticos estables sin depender de la toma diaria de medicamentos.

¿Para qué tipos de adicción se utiliza?
El implante de naltrexona se ha utilizado principalmente en:
Dependencia a opiáceos: heroína, morfina, oxicodona, fentanilo y otros derivados.
Trastorno por consumo de alcohol: como complemento para reducir episodios de consumo intenso, siempre bajo evaluación clínica.
Es importante aclarar que no es eficaz para adicciones a sustancias no opioides como cocaína, metanfetaminas o cannabis.

Implante de naltrexona: Beneficios clínicos reales
Cuando se indica de forma adecuada, este tratamiento puede aportar beneficios relevantes:
Mejora la adherencia al tratamiento al eliminar la necesidad de medicación diaria.
Reduce el riesgo de recaída temprana tras la desintoxicación.
Facilita la participación continua en terapia psicológica.
Proporciona estabilidad inicial para la reintegración social, familiar y laboral.
No obstante, su efectividad depende directamente de que forme parte de un programa integral de rehabilitación, y no como intervención aislada.
¿Quiénes pueden ser candidatos a este tratamiento?
De manera general, pueden considerarse candidatos:
Personas que ya han completado la fase de desintoxicación.
Pacientes con alto riesgo de recaída.
Personas con dificultades para mantener tratamientos farmacológicos orales.
Pacientes con acompañamiento médico y psicológico continuo.
Cada caso debe evaluarse de forma individual, considerando historia clínica, estado de salud general, comorbilidades psiquiátricas y contexto social.

Contraindicaciones y precauciones
El implante de naltrexona no está indicado en:
Personas que aún consumen opiáceos (riesgo de abstinencia precipitada).
Pacientes con insuficiencia hepática grave.
Personas con alergia conocida al fármaco.
Casos en los que no exista consentimiento informado claro.
Además, requiere controles periódicos de función hepática y seguimiento clínico continuo.
Riesgos, efectos secundarios y manejo responsable
Como cualquier intervención médica, el implante puede presentar efectos secundarios, generalmente leves:
Dolor o inflamación en el sitio de implantación.
Náuseas, fatiga o malestar transitorio.
Cambios leves en el estado de ánimo.
Uno de los riesgos más importantes ocurre al finalizar el efecto del implante: la tolerancia a los opiáceos disminuye, por lo que una recaída sin supervisión puede aumentar el riesgo de sobredosis. Por ello, es indispensable contar con un plan de continuidad terapéutica.
El rol de la familia y el entorno cercano
La evidencia clínica demuestra que los mejores resultados se logran cuando el paciente cuenta con un entorno informado y comprometido. Familiares, pareja y personas cercanas cumplen un papel clave en:
Detectar señales tempranas de riesgo.
Favorecer la adherencia al tratamiento.
Reducir el estigma y la culpa.
Acompañar los procesos emocionales del paciente.
La educación y la comunicación abierta son tan importantes como la intervención médica.

El implante no sustituye la rehabilitación integral
Es fundamental subrayar que el implante de naltrexona no cura la adicción ni reemplaza la terapia psicológica, el trabajo emocional o el compromiso personal. Su función es apoyar el proceso, no dirigirlo.
Como suele decirse en el ámbito clínico:
“La medicación abre la puerta; la rehabilitación es el camino que debe recorrerse.”
El implante de naltrexona representa una opción terapéutica valiosa cuando se utiliza con criterio clínico, ética y supervisión profesional. Integrado dentro de un modelo de tratamiento integral, puede reducir recaídas, mejorar la adherencia y ofrecer al paciente una oportunidad real de consolidar cambios profundos y sostenibles.
En NEXUS Mind®, entendemos que cada persona vive la adicción de manera distinta, y por ello apostamos por tratamientos personalizados, basados en evidencia científica y acompañamiento humano.
Preguntas para reflexionar
¿Qué tan importante consideras la adherencia al tratamiento en los procesos de rehabilitación?
¿Crees que el entorno familiar influye en el éxito de un tratamiento contra las adicciones?
¿Qué información te resultaría más útil antes de tomar una decisión terapéutica?
Si tú o un familiar están atravesando un proceso de adicción y desean conocer opciones terapéuticas responsables, personalizadas y con respaldo clínico, te invitamos a seguir el blog de NEXUS Mind® y suscribirte para no perderte nuestros contenidos especializados.
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